miércoles, 25 de febrero de 2009

ARCO Y SUS CIRCUNSTANCIAS

El ARCO de este año fue de lo más extraño. Durante las primeras horas había un sentimiento de pre-pánico tipo “ay dios mío la que se nos viene encima” y luego resultó todo lo contrario. Al menos en Sandunga, donde exponía yo junto a Jesús Zurita, Carlos Aires y Simón Zabell, las ventas fueron las mejores que se recuerdan. En el stand me encuentro con mucha gente que no veía hace años, Frederic Montornés, que me pilló para mi primera expo en el Injuve 2002, Elisa Hernando, que me fichó para Fernando Pradilla, Jacobo Castellano, que fue compañero mío de clase en la facultad, Chico López, Paloma Gámez, Ángeles Agrela (que se queja de que mis obras están muy caras, así que le propongo un intercambio), Jesús Conde, mi profe de dibujo de 1º, un montón de antiguos clientes (exultantes al comprobar que lo que ellos compraron en 2008 por 4.000 ahora vale 14.000) hasta me presentan a Luz Casal. Con Zurita y Miguel Ángel Tornero comiendo al solecito hablamos de bizarras guarrerías y parafilias sexuales varias. Hecho un par de horas con Aliskilla a la que le hace mucha ilusión verse en tetas expuesta en ARCO y recordar nuestras noches locas en Roma cuando hicimos esas fotos. Por la tarde me encuentro con Cristina Dakota, bella arquitecta en ciernes, que me para al curioso gritito de “hombre, el del meneíllo” y vemos juntos algo de la feria entre ello lo de Enrique Marty, que como diría Giulia, “gnignigni…”. Compro una de las piezas de Amaya González de su proyecto “Yo gasto” y hago como 7 u 8 entrevistas; siempre digo lo mismo, quizá porque siempre me preguntan lo mismo...

video

En cuanto al nivel de la feria, pues el habitual, un poco de todo, con una sospechosa tendencia a lo correcto a secas, en la peor de sus acepciones. Mucho espacio libre y pasillos diáfanos, aunque no gracias a la organización sino más bien a la crisis que hizo retirarse a muchas galerías. Me entero de que Luis Adelantado ha roto sus relaciones no sólo con Santiago Ydáñez sino que también con Moisés Mahíques y Miguel Ángel Tornero, lo cual quizá explica su stand, bastante flojón, con mucho artista extranjero tirando a regular. Parece que a veces por puro snobismo típico de estas tierras se deja a magníficos artistas españoles para llevar a extranjeros mediocres. Me gustan especialmente los vinilos de Carlos Aires en Sandunga, el video de PSJM en Espacio Líquido, Fernando Gutiérrez en Lucía de la Puente, Pablo Cardoso en Solo Projects, Jacobo Castellano en Fúcares y en el stand de la Junta de Andalucía, Ángeles Agrela en Magda Belloti y algunas cosillas más.



No se entienden muchas cosas de este ARCO, esperemos por el bien de todos que sea más bien consecuencia de la estupidez del que suscribe que de la ignorancia de la organización: No se entiende la escasa presencia de galerías iberoamericanas, área cultural prioritaria, esto es, podría haber sido nuestro ámbito de intercambio natural si hubiéramos decidido de una vez por todas pintar algo en el panorama internacional. Tampoco se entiende la selección de galerías extranjeras en general, sin duda el resultado una estrategia de países invitados casi aleatoria incapaz de producir frutos a largo plazo. Parece que en cuanto a las galerías españolas, se necesita más criterio, objetividad, si se puede hablar en estos términos en el campo del arte. Se necesita una maniobra de urgencia, seriedad y coherencia, antes de que se vaya todo al garete, pero sobre todo menos clientelismo. Desde luego las avenidas desangeladas en los pabellones producían una extraña sensación de vacío, diríase que muy metafórica.





Art Madrid era otra cosa, por la tarde en el Palacio de Cristal la luz y las vistas de Madrid eran un lujo, aunque la mayoría de las galerías resultaron de lo más flojas. Fernando Pradilla, exiliado de ARCO por la nueva dirección, tenía como 4 o 5 stands, con obras que iban desde Boteros de 900.000 euros hasta una magnífica representación de Germán Gómez, todo bastante por encima de la media general de la feria. No estaba Art Madrid a la altura de la propuesta de Fernando. Se interesa mucha gente por mis obras allí expuestas, entre ellos el encantador director de Museo de Arte de San Francisco, con el que hablo un buen rato. Me hace gracia ver a la salida a la azafata de información, aburrida, haciendo un retratillo con boli Bic azul.




En cuanto a jolgorios y eventos jocoso festivos paralelos a las ferias, Jose y yo fuimos a la fiesta de Matadero y después de varios güisquises nos encontramos allí a Maria Elena con la que hablamos de su tierra toscana (y planeamos repetir su fiestón/concierto/comilona de mayo del año pasado en su casa de campo de Siena), Cristina Dakota, again, Pancho, simpatiquísimo interiorista de Oh!home. No sé como me las apaño pero siempre acabo rodeado de arquitectos. Casi a las 3 veo a los artistazos Paul Ekaitz y Santiago Ydáñez, que iba contentísimo por que se acababa de colar a la zona vip por el último gintonic que quedaba. Me gusto Matadero, un espacio muy útil, rehabilitado con gusto, pero acabamos cascaos.

El sábado, ya con toda la obra vendida y más tranquilo, echamos una comilona vegetariana los exbecarios, más Kuba y María, idea de Dianita y Marta, en su salsa entre tofus, sojas y demás. Luego juergón con todos, también Aliskilla y Jakob, vamos al Café de la Palma y al Fotomatón y de ahí pasamos a casa de Jose a disfrutar de las vistas nocturnas y de su jamón pata negra hasta las 6 de la mañana.

Casi sin dormir y resacoso, salgo pitando para mi estudio de La Carolina a terminar el dibujo grande que me queda para Nueva York. De verdad que Madrid me mata. Una vez batido el récord mundial de dibujo non-stop y terminada la obra del tirón lo recogen en taxi (¡!) y se lo llevan a Madrid para enmarcarlo, meterlo en la caja y a la aduana. Todo contrarreloj como en un buen thriller.

1 comentario:

Sefo dijo...

No sabía que ibas a estar en ARCO, me dió mucho gustito ver tu obra ^^, de hecho, puse algo en el blog y todo xDDDD.